En un mundo de clases sociales marcadas por tintes raciales, sexuales, culturales, lingüísticos, de poderes y contra-poderes, existe una invisibilidad que se torna agravante con el paso de la inacción, y es la extrema pobreza. Tema de discusión en foros y asambleas, en discursos antes de las elecciones y slogans de empresas cuándo dicen tener una visión humanitaria, pero lo cierto es que sólo buscan acabar con ella cuándo buscan apoyo político, pero luego de conseguir ese fin o de no hacerlo, se olvidan, y todo continúa de manera lineal. Hay empresas, gobiernos y organizaciones que se lucran de la pobreza, porque teniendo la capacidad de apalearla, dándole vida digna a las personas, dándole la posibilidad de una educación gratuita, y de calidad, no lo hacen, sólo miran hacia otro lado cuándo sus proyectos no funcionan y dejan que la gente siga padeciendo.

Desnutrición infantil, una sanidad lúgubre, un hermético sistema educativo y una quebrada agenda económica. Los gobiernos en Latinoamérica son los que menos trabajan para reducir esos hoyos de desigualdad que son demasiado profundos. Las leyes reproductivas de las mujeres no son respetadas, las injusticias están a la carta del día, sin regulaciones, sin sanciones a los culpables, con encubrimiento y corrupción, con manchados sistemas judiciales que parecen balancearse a favor de los más ricos y poderosos, sólo se marca un no porvenir para las próximas generaciones. Se siente cómo si la única salida de la pobreza para éstas personas, es el auto exilio, es la inmigración de forma masiva a países de primer mundo, con el riesgo que eso conlleva.

Cada vez son menos las personas mayores que se han jubilado, el resto tiene que sobrevivir como puedan, mendigando medicinas y una atención de salud precaria. En las próximas décadas una crisis de sanidad se aproxima a causa de la gran cantidad de personas mayores que no tendrán acceso a la salud y a cuidados básicos.

La mejor forma de enfrentarse a los problemas relacionados a la pobreza extrema, es mostrando la cruda realidad tal y cómo es, además. Exigir que se creen y activen programas de desarrollo y sostenibilidad social, junto con reformas judiciales que puedan darle voz a los sindicatos de trabajadores frente a la explotación y a la contratación selectiva y con sesgo. Porque hay que entender que si la justicia, la sanidad y la economía fallan, es porque el actual sistema está obsoleto en todos los países en vías de desarrollo.

Por Néstor

Deja un comentario

Translate »