noviembre 30, 2021

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El misticismo y la conspiración sectaria de la iglesia

Su pasado está pesado por el odio, y la confrontación. Cada vez hay menos creyentes o adeptos a la religión, esto remarcando eso no quiere decir que las personas se están despegando de Dios, de lo que se despegan es de las instituciones corruptas conformadas por los hombres que juzgan y humillan en nombre de Dios.

La fe mueve montañas, eso nos han contado, cómo en todas las enseñanzas generacionales, con sesgos, mostrando sólo el lado bueno de las cosas, se les olvidó contarnos la otra parte, que la fe ciega divide y destruye comunidades enteras, separa familias, tritura ilusiones y esperanzas. Y es que la parte predominante de la iglesia es la ayuda, se basa en dar esperanzas, o eso es lo que dicen, pero en su historia ha sido dominante su destrucción hacia lo que han considerado no apto para sus creencias, o más bien que ponga en peligro su sistema de corrupción bien organizado. La diversidad humana es inmensa y hermosa, y en esa diversidad entran las creencias, el gran problema es la postura proselitista que tienen las instituciones eclesiásticas, tapando la hoya de grillos, permitiendo que la maldad de las personas se manifiesta y excusando tales actos cómo en nombre de Dios. La esperanza, la compasión, la ayuda y la humanidad no son esas cosas.

La fe con mesura, es la base de nuestra sociedad, las ayudas humanitarias y comunales que realiza la iglesia para con la gente de escasos recursos es muy necesaria. De hecho esa parte hay que resaltar en cómo le vuelve la esperanza a los drogadictos, a los ex convictos, que después de tanto daño que hicieron o se hicieron a sí mismos, deciden salir adelante agarrados de la mano de Dios, pero para ser puntual, son las grandes corporaciones eclesiásticas las que necesitan cambios, el cómo en ellos predominan los lujos sin sentido, la corrupción, el control sobre el resto de ciudadanos dentro de un estado, el como quieren dibujar y demonizar el derecho a la libre elección que tienen las mujeres, la manera en la que cubren la pederastia de sus propios obispos y sacerdotes. Su pasado está pesado por el odio, y la confrontación. Cada vez hay menos creyentes o adeptos a la religión, esto remarcando eso no quiere decir que las personas se están despegando de Dios, de lo que se despegan es de las instituciones corruptas conformadas por los hombres que juzgan y humillan en nombre de Dios.

Qué la verdad nos haga libres, pero lo cierto es que mientras quiénes tienen la capacidad de hacer cambiar las cosas, la verdad sólo será una palabra dicha por conveniencia. No se necesita estar dentro de una iglesia para encontrar a Dios, sólo se necesita hacer el bien, serle fiel, y jamás apoyar todo lo que representa la iglesia católica en la actualidad, al fin y al cabo, son dogmas y palabras de hombres, lo importante es lo que uno tenga dentro y crea desde la intimidad de la soledad y el encuentro divino.

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