El arte que se crea está hecho a imagen y semejanza de sus compositores. La música está en nuestras sociedades desde que se chocaron dos piedras y se descubrió que con repeticiones sincronizadas se podían crear ritmos homogéneos, sonidos agradables para cada ser humano en su tiempo. Con el pasar de las eras y por ende con la evolución, los sonidos y las formas de composición se transformaron y se adaptaban a las diferentes épocas. Llegamos a la actualidad, donde después de tantas luchas que llevaron las mujeres para tener derechos sociales, políticos y económicos básicos, aún existe una brecha de desigualdad enorme en la industria musical. Relatos hechos por múltiples compositoras, dan a demostrar que una vez que tienes determinado éxito, los dueños de las productoras las buscaron y le hicieron firmar contratos, sí, a sus 15 o menos años, dónde prácticamente vendían su futuro a productoras con falta de ética, cada álbum que hacían, cada letra que escribía, cada acción que presentaban, le pertenecía a la disquera, y si la artista se salía de su disquera, y decidía ser independiente, no podía tocar sus propias creaciones, todo por acuerdos legales tramposos. Las mujeres en la industria musical son obligadas a reinventarse cada cierto tiempo, mientras que los hombres pueden hacer las mismas composiciones musicales, y sólo usar una guitarra y su voz durante toda su carrera, en cambio las mujeres tienen que crear coreografías llenas de luces, cantar canciones con letras escritas por los productores que las denigran a ellas mismas, y hasta mantener un peso adecuado para ser una modelo a seguir, toda una barbaridad, porque hablamos de una explotación laboral, con retribuciones injustas para cada cantante mujer y su futuro en la industria.

Luego de que las cantantes buscan su independencia, son linchadas mediáticamente por una horda de bots pagados por las productoras en las que se encontraban antiguamente, además de crear escándalos falsos para sepultar sus carreras, y todo esto con la imposibilidad de recibir dinero por sus álbumes vendidos, tampoco pueden cantar sus propias canciones, esto es una lástima, porque ya debe acabar, y aunque cada vez, son más son las estrellas que alzan la voz y se unen a la independencia artística, aún queda un largo camino para suprimir la misoginia en la industria del entretenimiento, explícitamente en la musical.

Un claro ejemplo es lo que le ocurrió a Taylor Swift, que luego de tanto éxito que le dio a su productora musical, está fue vendida al mejor postor con todos sus álbumes, sin si quiera haberle dicho a ella, ni haberle dado la posibilidad de comprar sus creaciones musicales, ella al ya estar en otra productora, una con libertad de contenido y reconocimiento real hacia sus integrantes, no pudo cantar sus canciones nunca más en el escenario, todo porque era ilegal, ya que sus trabajos le pertenecían al nuevo dueño, todo esto fue consentido con un contrato injusto que la hicieron firmar a los 15 años de edad, razón por lo que es indispensable cuidar a las mujeres en está industria y en todas las que tengas que ver con el arte, porque los hombres a menudo son injustos haciendo negocios con mujeres cuándo se trata de lucrarse masivamente.

Es indispensable valorar la música independiente hecha por mujeres. La misoginia artística, tiene que ser limitada y cambiada por la inclusión y reconocimiento de todas las escritores y compositoras.

Por Néstor

2 comentarios en «La enorme brecha de género en la industria musical»
  1. Esto es realmente un tema importante y lo que leí hoy me hizo pensar en lo difícil que es todavía ser mujer. Gracias también por seguirme, no suelo escribir en español desde mucho peró te seguiré leyendo desde ahora! ~☆

Deja un comentario

Translate »