La prostitución es una de las profesiones más antiguas que existen, mayoría de historiadores narran que hace miles de años antes de Cristo, en culturas distintas establecidas por la mayoría de asentamientos humanos, está profesión era practicada con regularidad. En los tiempos de Jesús, en la antigua Grecia, en la inquisición y hasta antes de la primera guerra mundial, fue practicada, en aquellos tiempos a beneficio exclusivamente de hombres poderosos, dónde las mujeres tenían reconocimiento monetario por su labor. Es bastante criticada por los puristas o muy alabada por quiénes la adquieren cómo un servicio de necesidad básica fisiológica, se practica y es un hecho. En la modernidad la prostitución femenina está regulada en una gran cantidad de países, pues gracias a los sindicatos de prostitutas, ahora ellas cuentan con seguro médico, atención integral, apoyo jurídico, mensualidades de acuerdo a los ingresos de las organizaciones y mucho más, ahora está muy normalizado y no es mal visto por la sociedad. Con los hombres no ha pasado lo mismo, y para hacer referencia, siempre estuvo presente la prostitución masculina, pero durante la historia ha estado oculta porque fue considerada un tabú durante largo tiempo. La complicación radica en la no visibilidad por parte de los entes reguladores, porque si las autoridades ignoran que existe, nunca se crean regulaciones, y por lo tanto, es inseguro tanto para los que ejercen la profesión como para aquellos que adquieren sus servicios sexuales.

Es importante que se creen sindicatos conformados por estos trabajadores, porque de esa forma se asegura la salud sexual de toda la sociedad, con chequeos paulatinos de enfermedades de transmisión sexual, además que podrían evitarse focos de contagios para así salvaguardar la sanidad de una inmensa cantidad de jóvenes. En Latinoamérica dónde la inmigración masiva viene desde países con crisis económicas y alimenticias, los servidores sexuales están a la orden del día. La prostitución hacia los países de acogida se ha disparado, datos de centros de información gubernamentales en países de acogida masiva de inmigrantes venezolanos, han descubierto que 4 de cada 10 venezolanos jóvenes que huyen de su tierra de origen, practican la prostitución, la mayoría de veces por la necesidad, lo preocupante es que muchos de estos hombres son titulados y tienen conocimientos en áreas industriales, pero como no encuentran oportunidades en el nuevo país y se enfrentan a la xenofobia, ellos toman la decisión de practicar la prostitución, razón por la cuál es urgente que se regule y hayan leyes de control y de seguridad para estás personas, porque muchos de ellos son victimas de abusos, de asaltos e inclusive de trata de personas.

En la actualidad existen muchos temas tabú, que por ser ignorados y mal vistos por las autoridades, se dejan ahí, no se crean consensos, sin encontrar formas de regular o legislar ese tipo de profesiones. tal así, porque cuando analizamos la prostitución masculino cómo un campo laboral que necesita regulación, lo mismo ocurre con el trabajo informal, los alimentos transgénicos, y la confianza en la tecnología local.

Por Néstor

2 comentarios en «Realidades que se evaden: Prostitución masculina»

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